Versalles se considera una «ciudad jardín» desde el año 1660. Una dama maravillada por los logros del Rey Sol escribió al respecto: «He visto muchas casas hermosas en varios lugares de Europa, pero solo he visto una (en referencia al Palacio) completamente rodeada por jardines; si se observa con atención, tan solo la entrada no tiene ninguno y, sin embargo, está adornada por grandes avenidas que bien parecen jardines».

Versalles no niega su reputación: conserva un patrimonio botánico excepcional y la mitad de su superficie se compone de espacios verdes y bosques de propiedad estatal. Venga a respirar aire puro y tranquilidad mientras pasea por las largas y apacibles avenidas del parque del Palacio, alrededor del suntuoso estanque Pièce d’eau des Suisses o por las grandes avenidas a la sombra de los magníficos plataneros. Suba en su bici y recorra algunos de los 70 km de carril bici, ¡melena al viento! Haga una pausa en los jardines públicos de la ciudad, que ocupan lugares históricos, como el Parque de la condesa de Balbi, el de los estanques Gobert o el del dominio de Madame Elisabeth, la hermana pequeña de Luis XVI... Puede hacer un pícnic llenando su cesta con menús variados y prácticos en las numerosas panaderías y establecimientos de comida rápida de la ciudad.

Otros espacios verdes fascinarán a los entusiastas de la botánica, como el jardín inglés de la reina en el Trianón, con gran variedad de esencias vegetales, o el Jardín Perfumado, rico en referencias al mundo de la perfumería... Aún quedan por descubrir los numerosos jardines familiares de Versalles, parte de los cuales ha recibido recientemente el sello de «jardín excepcional» por primera vez en Francia... El Huerto del rey también es un imprescindible: creado para llenar la mesa del Rey Sol, es célebre por las hazañas de La Quintinie, el famoso jardinero que consiguió producir espárragos en enero, fresas en marzo o incluso higos y melones para seducir los paladares reales. Declarado monumento histórico, allí se cultiva actualmente la fascinante habilidad de la poda de los árboles frutales... ¡Una excursión relajada respirando aire puro!